Y se dejó ver de nuevo...
...y tambén se dejó escuchar. Una vez más nos acercamos a verlo y pudimos asombrarnos con que ya se observan las piernas, rodillas, pies, el principio de unos brazos y una cabeza enorme, todo ello comprimido en............ 37 milímetros.
Parece mentira poder ver esos detalles en algo que aún es tan pequeño. Es un disfrute tener la posibilidad de seguir tan de cerca el crecimiento de nuestro hijo, no solo viéndolo sino también comunicándose de algún modo porque, aunque él no lo sepa, escuchar esa locomotora que tiene por corazon hoy es para nosotros, sinónimo de una palabra que es un mimo para las orejas, sinónimo de la palabra 'vida'.

